CURIOSIDADES

LA CATA DE MIEL ARTESANA

Todos hemos consumido miel alguna vez y algunos de manera habitual. Pero pocos se preguntan ¿Qué es exactamente lo que estoy comiendo? ¿sabes realmente en qué consiste una cata de miel artesana?

En este pequeño articulo intentaré resolver esta duda. Así, de ahora en adelante, cada vez que degustéis este preciado fruto que la naturaleza nos ofrece, podréis paladear mejor y hasta percibir el sabor las flores visitadas por nuestras abejas. Incluso podréis hasta recrearos con los paisajes que observaron sus múltiples ojos mientras recorrían flor tras flor llenando su buche de néctar para ti.

Las abejas viven en colonias de entre 10.000 y 60.000 individuos. Estas colonias se asientan en colmenas ideadas por el hombre para que puedan vivir cómodas y al mismo tiempo nos puedan proporcionar su preciado fruto “la miel”.

Dentro de la colmena se encuentran alojados los cuadros que son estructuras rectangulares de madera que en su interior llevan una lámina de cera. Esta lámina de cera es estirada por las abejas formando las celdillas hexagonales donde alojaran el néctar de las flores que ellas recolectan.

El néctar se convertirá en miel cuando las abejas batiendo las alas evaporen el exceso de humedad y lo trasformen por fin en la preciada miel. Un grado de humedad alto en la miel resulta fatal para su conservación.

Cuando la miel ha llegado a su punto de maduración las abejas sellan las celdillas con una capa de cera que impide que la miel se derrame o modifique sus propiedades. Este acto se llama operculado de las celdillas.
Cuando están operculadas todas las celdillas de un cuadro, este ya está listo para retirarlo y extraer su miel.
El proceso de extracción es tan laborioso como simple. Primeramente con un cuchillo de desoperculado se retira la película de cera con la que las abejas sellaron las celdillas, por las dos caras del cuadro. Este cuchillo se baña con agua caliente en cada cuadro, para su desinfección y para favorecer con la temperatura la retirada de la cera. Posteriormente ese cuadro con otros más se introduce de manera tangencial en el extractor que no es más que una centrifugadora a la que se le imprime una velocidad radial lo suficientemente alta para que la miel que está en las celdillas salga proyectada hacia las paredes del recipiente debido a la fuerza centrífuga.
La miel así recolectada se introduce en un madurador (depósito de acero inoxidable) en el que se mantiene varios días, hasta que por decantación la miel se queda en la zona inferior del recipiente y todas las partículas de cera suben a la superficie.

Ya tenemos la miel lista para ser envasada y dispuesta para el consumo.

Si consumes miel producida y envasada por un productor primario te asegura de que no ha pasado ningún proceso diferente a los que has leído en este artículo y lo que es mejor: no ha sido mezclada con otras mieles para darle unas características de uniformidad. Cada año te ofreceremos el producto elaborado por las abejas “tal cual” como ellas nos lo dan.

Disfruta de sus aromas.

Lo que queda en la parte superior, la cera también es útil: los apicultores no desperdiciamos ningún producto de la colmena.
Se vuelve a moldear para hacer láminas que serán las bases de los nuevos panales.

Fdo. José Antonio Panera Bermejo.

¿CÓMO SE ORIENTAN LAS ABEJAS?

¿Cómo se orientan las abejas? La respuesta la daré desde un punto de vista práctico, basado en la experiencia y alejado de razonamientos científicos.
Por lo que observo: las abejas pasan una parte importante de su vida dentro de la colmena hasta que tienen la madurez suficiente para salir al exterior y dedicarse a recolectar.
En su primera salida graban con una precisión de centímetros las coordenadas de la ubicación de la colmena.
Si desplazamos la colmena 50 cm de su lugar en cualquier dirección, las abejas lo identifican como un trastorno en sus salidas y entradas de la colmena, pero llegan a adaptarse y en la siguiente salida lo aceptan con normalidad.
Pero si el desplazamiento es superior a un metro las abejas que están fuera y las de interior que reconocían la posición anterior volverán a la ubicación de antes y no serán capaces de localizar la colmena.
Otras características importantes son: lo olvidadizas que son, pierden los recuerdos a los tres días y solo reconocen la ubicación anterior en un radio de 3 Kilómetros.
Por lo que si necesitamos mover una colmena dentro del mismo colmenar lo podremos hacer de dos maneras:
– Desplazándola todos los días cincuenta centímetros en dirección al nuevo emplazamiento hasta llegar a él.
– Moviendo la colmena a un lugar a una distancia superior a 3 Km. Del su lugar de origen. Mantenerla allí al menos 3 días y posteriormente llevarla a la nueva posición.

Fdo. José Antonio Panera Bermejo.

EL VUELO NUPCIAL DE LAS ABEJAS

El vuelo nupcial de las abejas se puede explicar de la siguiente forma: El cambio de reina de una colmena puede ser por dos motivos, principalmente. En el primer caso; su soberana se ha quedado muy vieja y necesita la vitalidad de una reina nueva o en el segundo caso, la reina se exilia de la colmena con un grupo de abejas, fenómeno que se denomina enjambrazón.

En el momento que la colmena empieza la cría de la nueva reina las obreras preparan el interior con decenas de “cunas de reinas”, también llamadas realeras, que alojarán a las potenciales reinas. Solo una sobrevivirá entre todas las demás. Esta será la mejor dotada y ayudada por la colmena ejecutarán al resto de reinas todavía naciendo, dentro de sus realeras.

A los seis días del nacimiento, nuestra nueva reina completa su desarrollo y está preparada para aparearse con los mejores zánganos de la colmena.

Los zánganos también se tienen que preparar para ese momento y estar en el momento óptimo de crecimiento que lo suelen alcanzar 10 ó 15 días más tarde que la reina. Ellos están vigilantes y esperando detectar las feromonas reales. Estas feromonas serán el pistoletazo de salida de un vuelo frenético que acabará en la fecundación de la reina: el vuelo nupcial.

Cuando la naturaleza de la reina lo decide, al medio día de un soleado día, la reina abeja se lanza al aire desprendiendo sus feromonas. En instantes, es detectada por un ejército de zánganos que han estado esperado nerviosos ese momento. Ya saben que va a ocurrir, se han impregnado de su olor y han oído el canto de la reina dentro de la colmena avisando de su vuelo nupcial.

Inmediatamente al comenzar su vuelo vertical es seguida por un sequito de pretendientes que competirán volando tras ella. Al cabo de unos instantes el zángano que mas ha resistido será el que se gané la cópula. Pero será la última acción que él realice, cuando concluye el apareamiento, el zángano se suelta de la reina y su propio peso le hace desprenderse de ella. Deja parte de sus órganos internos anclados al cuerpo de la abeja reina y finalmente muere.
La reina vuelve a la colmena donde es acicalada por las abejas de interior y ayudada a desprenderse del rastro del apareamiento. Esta operación seguirá haciéndola en días sucesivos, mientras tanto va llenando el saco donde almacena los espermatozoides que utilizará a lo largo de su vida para fecundar sus propios óvulos.

A partir de ese momento y trascurrida una semana comenzará la puesta de huevos, que dependiendo de la población de la colmena puede llegar a los 2000 diarios y solo parará en periodos de mucho frio o por falta de polen en el campo.

Las reinas pueden llegar a vivir hasta cuatro años y durante ese tiempo no volverá a salir de la colmena si no es para formar una nueva colonia lo que al principio llamamos enjambrazón.

José Antonio Panera Bermejo

¿Qué es la miel? Origen y composición

Te has preguntado alguna vez  ¿Qué es la miel? Origen y composición

La miel se produce mediante la transformación del néctar que las abejas liban de las flores. El néctar en su mayor parte es un azúcar de origen vegetal, pero es transformado por un animal, la abeja, para crear la miel que tanto nos gusta.

La composición de la miel es más compleja de lo que pensamos. Está formada por: hidratos de carbono (como la glucosa, la fructosa o la sacarosa), agua, oligoelementos, partículas de cera y granos de polen en suspensión de diferentes flores. 

La microscopía óptica muestra una serie de características que definen las distintas clases de polen. Su estudio excede los objetivos de este artículo, pero dejamos referenciado un trabajo que habla de la microscopía y el polen para más información.

El análisis más básico para clasificar una miel es el conteo de los granos de polen, estos mismos delatan las flores donde han estado libando las abejas, ya que se quedan impregnados es su cuerpo. Esto quiere decir que este estudio nos dice de manera indirecta que, si una miel tiene más porcentaje de polen de cierta flor, asumimos que ha extraído el mayor porcentaje de néctar de esa misma flor y, por tanto, da pie a establecer que una miel es de una determinada flor cuando supera un porcentaje fijo de polen; pero en realidad, eso no supone que esa miel sea única y exclusivamente de esa flor, si no que la abeja ha volado a esa flor con más frecuencia.

Parte de la miel que producen nuestras abejas en zonas de bosque de la península ibérica, no sale del néctar las flores como decíamos anteriormente, sino que se obtiene de los azúcares de vegetación de bosque como roble, encina, castaño o avellano entre otros. Esto da la consistencia oscura y viscosa que tiene el mielato. Además, hay que añadir su carácter nutricional con alto contenido en sales minerales y, sobre todo, hierro.

Cuando queremos estudiar de qué vegetal provienen los mielatos no podemos hacer el estudio polínico ya que no salen del néctar de las flores. Para ver la calidad de esta miel se utiliza la conductividad valorando el paso de la corriente a través de los nutrientes que el mielato posee. A mayor conductividad, más proporción de mielatos.

En definitiva: la miel es distinta dependiendo de las flores visitadas y en la misma zona también puede ser diferente del año anterior según el clima. Un año húmedo tiene mucha oferta floral y las abejas pueden elegir; sin embargo, en uno seco, algunas flores no llegarán a producir néctar, por lo que las características de olor, sabor y color también variarán.

Cuando la diversidad es grande, catalogamos las mieles como de MIL FLORES. Esto se refiere a que no hay un polen predominante o que los porcentajes de polen son altos en varias especies; pero ese dato no nos habla de las cualidades de dicha miel, sino que debemos saber qué floraciones hay en esa zona geográfica. No es lo mismo una miel mil flores con cantueso, romero y brezo, que otra con azahar, eucalipto y almendro aún así ambas son MILFLORES.

Con la denominación de miel de bosque nos encontramos con mieles por lo general oscuras, con un porcentaje alto en mielatos y también multiflorales.

Así que, con toda esta información, en lo que más nos tenemos que fijar a la hora de decidirnos por una u otra miel es la zona geográfica donde se encuentran las colmenas, la época de recolección y, sobre todo, la pureza de la miel, sin mezclas o aditivos.

Empresas envasadoras, mezclan las mieles de diferentes lugares geográficos estropeando lo valioso de la miel: la exclusividad de su sabor. De hecho, es común que en etiquetados se lea: “contiene miel española” y, en realidad, sea un porcentaje mínimo ya que el resto viene importada de otros países con menor oferta floral a la española.

 El apicultor es el único que puede ofrecer una miel natural, de una zona geográfica determinada y asegurando que solo proporcionará lo que él produce.

Glosario de términos

  • Mielato: También se le denomina rocío de miel es una sustancia viscosa rica en azucares y sales minerales, entre ellos el hierro.
  • Libar: En la antigua Grecia libar consistía en beber en pequeños sorbos una bebida ofrecida por un dios. En nuestro caso se trata de la acción que realiza una abeja al absorber el néctar de una flor.
  • Conductividad: Se trata de una cualidad que tiene la material de transmitir la electricidad, en el caso de la miel indica la concentración de sales minerales y se utiliza para clasificar los distintos tipos de mieles

Identificación de los pólenes mediante microscopía óptica, Dr. Javier Subiza.

NÚCLEOS DE ABEJAS Y REINAS

Estamos en Santas Martas, en uno de nuestros colmenares, y nos proponemos encontrara la reina. Nosotros mismos la introdujimos dos días antes en el núcleo. Ha habido suerte , las abejas han aceptado su reinado y ya están alimentándola. Hablando de Núcleos de abejas y reinas.


Un núcleo es una colmena en miniatura en la que se introduce una reina; en este caso, criada por nosotros mismos. El núcleo se considera formado cuando esa reina ha conseguido ser fecundada con éxito. Después, comienza la puesta de huevos en los panales y nacen las primeras abejas hijas.
A partir de ahí, todo es una progresión hasta que la colonia llega a ocupar el espacio completo de la colmena. Este proceso se acorta significativamente con los cuidados de un apicultor experto, la evolución de la colmena puede acelerarse al introducir la reina y más aún si la reina que introducimos ya está fecundada. También hay que recalcar que la alimentación es una herramienta fundamental para un crecimiento rápido de la colmena y un descenso de la mortalidad de las abejas en invierno.

 
Se puede ver la alimentación de la reina en la boca en el minuto 0:40

LA MIEL CRUDA Y SU CRISTALIZACIÓN

Antes de exponer los estados naturales de la miel cruda y la crsitalización, para ponernos en contexto vamos a definir qué es este producto: 

La miel es un conjunto de carbohidratos entre los cuales destacan monosacáridos y disacáridos (glucosa, fructosa, sacarosa, entre otros). Las abejas recolectan estos nutrientes de la naturaleza y con la ayuda de ciertas proteínas lo transforman en la miel que nosotros conocemos.

Muchas culturas avalan las propiedades saludables de la miel, ya que también es rica en vitaminas y minerales. Estos se encuentran disueltos en el néctar que nuestras abejas liban de las flores. Además la miel contiene un mínimo porcentaje de proteínas que se obtienen del polen.

La miel de manera natural se presenta en dos estados y no necesariamente marcados por la temperatura ambiente: líquido y sólido. Este hecho que permite reconocer la calidad de la miel.

«Se llama miel cruda cuando se encuentra en su estado cristalino y

cuando se comercializa de esa forma, ofrece la mejor garantía para mantener sus propiedades intactas.» 

El estado líquido y más conocido es como lo almacenan las abejas en las celdillas de la colmena. En ese estado es como lo extraemos los apicultores de los panales.

El estado sólido es una trasformación física común de los azúcares. Los azúcares en general tienden a cristalizar cuando se exponen a determinadas temperaturas. En el caso de la miel la temperatura optima de cristalización es 13ºC. Así que cuando la miel está cercana a esa temperatura, las moléculas se agrupan en cristales que son más o menos grandes dependiendo del origen floral de la miel.

Como muchos procesos físicos, la cristalización es reversible y la miel puede volver al estado líquido si la calentamos. Pero para mantener intactas las propiedades de la miel no se debería superar los 35ºC porque destruiría sus propiedades, que la hacen ser tan diferente respecto a otros edulcorantes.

El proceso más utilizado para que la miel cristalizada vuelva a su estado liquido es el conocido “Baño María”. Este proceso consiste en introducir el recipiente que contiene la miel en otro con agua. Al calentar el recipiente exterior por medio del agua, el calor se transfiere al recipiente donde está la miel y de manera lenta se van fundiendo los cristales manteniendo su calidad.

Una vez en estado líquido, ya está lista para ser consumida. El siguiente paso es disfrutar de su estupendo sabor y de su calidad.

Calentamiento de la miel al «Baño María»

LA POLINIZACIÓN

Todos hemos oído hablar alguna vez de la polinización. El concepto lo tenemos claro: en el polen se encuentran los gametos masculinos que se producen en los estambres de las flores. Este polen se suelta en grandes cantidades inundando el ambiente para llegar con más facilidad al estigma, parte femenina de las flores donde se encuentran los óvulos. Después de la fecundación aparecerán las semillas, que en un futuro darán el fruto.

Pero, ¿ son tan importantes las abejas para este proceso?

Sí. Y el dato más relevante para confirmar que son muy necesarias e importantes es que los productores de frutas y semillas nos piden a los apicultores que instalemos colmenares cerca de sus parcelas para aumentar su producción. 

Tenemos multitud de ejemplos que lo verifican. Los productores de almendras contratan los servicios de polinización para conseguir producciones más abundantes  y granos más pesados. Esto ocurre también con las semillas de alfalfa para la siembra, manzanas, melones, calabacines, sandías y, en general, todas las frutas de pepita. Si son bien polinizadas por abejas producirán más frutos y estos serán más uniformes y más grandes.

Aunque esto solo es a nivel económico. Lo verdaderamente relevante es lo que son capaces de hacer: su función polinizadora mantiene la biodiversidad en el planeta y ayuda al crecimiento de la flora. Las abejas son las responsables de que una gran cantidad de plantas puedan seguir reproduciéndose año tras año.

Otro dato a tener en cuenta es el beneficio que obtiene la agricultura gracias al trabajo de las abejas, es cinco veces superior al beneficio obtenido solamente de la miel.  

Al fomentar el comercio de miel natural, no solamente beneficia al consumidor en su salud, sino que se multiplica por cinco su impacto positivo en el sector primario y a su vez ayuda a mantener un planeta más saludable.