ABEJAS

NÚCLEOS DE ABEJAS Y REINAS

Estamos en Santas Martas, en uno de nuestros colmenares, y nos proponemos encontrara la reina. Nosotros mismos la introdujimos dos días antes en el núcleo. Ha habido suerte , las abejas han aceptado su reinado y ya están alimentándola. Hablando de Núcleos de abejas y reinas.


Un núcleo es una colmena en miniatura en la que se introduce una reina; en este caso, criada por nosotros mismos. El núcleo se considera formado cuando esa reina ha conseguido ser fecundada con éxito. Después, comienza la puesta de huevos en los panales y nacen las primeras abejas hijas.
A partir de ahí, todo es una progresión hasta que la colonia llega a ocupar el espacio completo de la colmena. Este proceso se acorta significativamente con los cuidados de un apicultor experto, la evolución de la colmena puede acelerarse al introducir la reina y más aún si la reina que introducimos ya está fecundada. También hay que recalcar que la alimentación es una herramienta fundamental para un crecimiento rápido de la colmena y un descenso de la mortalidad de las abejas en invierno.

 
Se puede ver la alimentación de la reina en la boca en el minuto 0:40
Miel al baño Maria

LA MIEL CRUDA Y SU CRISTALIZACIÓN

Antes de exponer los estados naturales de la miel cruda y la cristalización, para ponernos en contexto vamos a definir qué es este producto: 

La miel es un conjunto de carbohidratos entre los cuales destacan monosacáridos y disacáridos (glucosa, fructosa, sacarosa, entre otros). Las abejas recolectan estos nutrientes de la naturaleza y con la ayuda de ciertas proteínas lo transforman en la miel que nosotros conocemos.

Muchas culturas avalan las propiedades saludables de la miel, ya que también es rica en vitaminas y minerales. Estos se encuentran disueltos en el néctar que nuestras abejas liban de las flores. Además la miel contiene un mínimo porcentaje de proteínas que se obtienen del polen.

La miel de manera natural se presenta en dos estados y no necesariamente marcados por la temperatura ambiente: líquido y sólido. Este hecho que permite reconocer la calidad de la miel.

«Se llama miel cruda cuando se encuentra en su estado cristalino y

cuando se comercializa de esa forma, ofrece la mejor garantía para mantener sus propiedades intactas.» 

El estado líquido y más conocido es como lo almacenan las abejas en las celdillas de la colmena. En ese estado es como lo extraemos los apicultores de los panales.

El estado sólido es una trasformación física común de los azúcares. Los azúcares en general tienden a cristalizar cuando se exponen a determinadas temperaturas. En el caso de la miel la temperatura optima de cristalización es 13ºC. Así que cuando la miel está cercana a esa temperatura, las moléculas se agrupan en cristales que son más o menos grandes dependiendo del origen floral de la miel.

Como muchos procesos físicos, la cristalización es reversible y la miel puede volver al estado líquido si la calentamos. Pero para mantener intactas las propiedades de la miel no se debería superar los 35ºC porque destruiría sus propiedades, que la hacen ser tan diferente respecto a otros edulcorantes.

El proceso más utilizado para que la miel cristalizada vuelva a su estado liquido es el conocido “Baño María”. Este proceso consiste en introducir el recipiente que contiene la miel en otro con agua. Al calentar el recipiente exterior por medio del agua, el calor se transfiere al recipiente donde está la miel y de manera lenta se van fundiendo los cristales manteniendo su calidad.

Una vez en estado líquido, ya está lista para ser consumida. El siguiente paso es disfrutar de su estupendo sabor y de su calidad.

Miel al baño Maria
Calentamiento de la miel al «Baño María»
Abeja libando

LA POLINIZACIÓN

El polen de abeja:

Todos hemos oído hablar alguna vez de la polinización. El concepto lo tenemos claro: en el polen se encuentran los gametos masculinos que se producen en los estambres de las flores. Este polen se suelta en grandes cantidades inundando el ambiente para llegar con más facilidad al estigma, parte femenina de las flores donde se encuentran los óvulos. Después de la fecundación aparecerán las semillas, que en un futuro darán el fruto.

Pero, ¿ son tan importantes las abejas para este proceso?

Sí. Y el dato más relevante para confirmar que son muy necesarias e importantes es que los productores de frutas y semillas nos piden a los apicultores que instalemos colmenares cerca de sus parcelas para aumentar su producción. 

Tenemos multitud de ejemplos que lo verifican. Los productores de almendras contratan los servicios de polinización para conseguir producciones más abundantes  y granos más pesados, de hecho, nuestra miel de Valderas está en una finca con infinidad de almendros para polinizar. Esto ocurre también con las semillas de alfalfa para la siembra, manzanas, melones, calabacines, sandías y, en general, todas las frutas de pepita. Si son bien polinizadas por abejas producirán más frutos y estos serán más uniformes y más grandes.

Aunque esto solo es a nivel económico. Lo verdaderamente relevante es lo que son capaces de hacer: su función polinizadora mantiene la biodiversidad en el planeta y ayuda al crecimiento de la flora. Las abejas son las responsables de que una gran cantidad de plantas puedan seguir reproduciéndose año tras año.

Otro dato a tener en cuenta es el beneficio que obtiene la agricultura gracias al trabajo de las abejas, es cinco veces superior al beneficio obtenido solamente de la miel o del polen de abeja.  

Al fomentar el comercio de miel natural, no solamente beneficia al consumidor en su salud, sino que se multiplica por cinco su impacto positivo en el sector primario y a su vez ayuda a mantener un planeta más saludable.